Un chorrito de vino negro (a ojo y según el gusto)
zanahorias200g
alcachofas3
almendras tostadas25g
ajo1
Perejil
Sal
hoja de laurel1
litro de caldo1/4
Preparación
Sazonar las mejillas de cerdo y dorarlas en una cazuela con un poquito de
Aceite. Reservar.
En la misma cazuela que se han dorado las mejillas, y con el mismo aceite,
Sofreír una cebolla picarda bien pequeña y agregar el jamón serrano
Cortado en trocitos pequeños y el tomate rayado y sin las pepitas (no hace falta que las saquen todas). Cuando se haya reducido un poco, agregar el vino tinto y dejar reducir y que se evapore. (No olvidar de ir añadiendo sal a todos los ingredientes que vayamos introduciendo en la cazuela).
Picar las almendras tostadas, el ajo y el perejil. Diluir con un poquito de caldo y agregar a la cazuela.
Introducir de nuevo las mejillas de cerdo en la cazuela con una hoja de laurel y el resto del caldo.
Cocinar todo esto tapado en el horno durante una media hora (ya verán cuando está cocido del todo).
Mientras estén las mejillas en el horno hervir las zanahorias Cortadas a lo largo, con una cucharadita de azúcar, hasta que estén tiernas.
Agregar a la cazuela.
Hervir las alcachofas limpias de las hojas más feas y Cortadas por la mitad, con agua y un poco de sal. Una vez hervidas enharinar y freír en una sartén con aceite bien caliente. Cuando falten cinco minutos para terminar la cocción de las mejillas de cerdo agregar a la cazuela.