Calentar agua y vinagre en una cacerola hasta que llegue a punto de ebullición.
Luego, bajar la llama hasta lograr burbujas pequeñas.
Remover enérgicamente en forma circular con un batidor de alambre haciendo un remolino.
Retirar el batidor, cascar el huevo y colocarlo delicadamente en el centro. Así, la clara envolverá la yema y no dejará que se cueza.
Cuando haya cuajado, retirar con una espumadera y colocar en agua helada para cortar la cocción.
Es importante que el agua no hierva intensamente; si no, el huevo pierde su forma.
Remolachas
Cocinar en agua las remolachas sin pelar hasta tiernizar.
Retirarlas, pelarlas y cortarlas en cubos pequeños.
Colocarlas en un bol e incorporar los pepinillos en tiritas, el ajo picado, la cebolla morada, la de verdeo en rodajitas y los tomates concassé (con la piel y sin semillas).
Condimentar con el queso crema, la ralladura y el jugo de limas, el aceite de oliva, la sal y la pimienta.
Reservar en la heladera.
Colocar un aro sobre un plato (de entre 8 y 10 cm de diámetro y 10 cm de alto).
Rellenar con la preparación anterior, ayudándose con una cuchara para prensarlo bien.
Retirar el aro, colocar el huevo poché encima y decorar con pistachos.