- ricota 300 g
- cebollas de verdeo 2
- yemas de huevo 2
- queso parmesano rallado 1/2 taza
- semillas de sésamo blancas 2 cucharadas
- pan rallado 1 1/2 tazas
- huevos 2
Pasta de garbanzos
- lata de garbanzos precocidos 1
- diente de ajo 1
- pimentón picante 1 cucharada
- aceite de oliva 1/3 taza
- jugo de un limón
- perejil picado
- sal
- pimienta
Lavar las cebollas de verdeo y picarlas finamente.
Mezclarlas junto con la ricota, las yemas, el queso parmesano, las semillas de sésamo, la saly la pimienta.
Trabajar bien esta preparación con una cuchara de madera.
Agregar lentamente el pan rallado para que quede una consistencia blanda y dar forma de albóndigas.
Pasarlas por el huevo batido y luego por el pan rallado.
Reservar en la heladera.
Pasta de garbanzos
Procesar todos los ingredientes de la pasta de garbanzos.
Si fuera necesario, agregar unas cucharadas de agua fría para que quede una pasta no muy densa.
Freír las albóndigas en aceite hasta dorar.
Retirarlas y pasarlas por agua caliente para quitar el exceso de aceite. Acompañar con la pasta de garbanzos.
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