Lavar las papas y cocinarlas en agua caliente hasta tiernizar.
Retirar, pelar y realizar un puré liso.
Salpimentar.
En un bowl, mezclar el queso con el jengibre, la ciboulette picada, la ralladura del limón y una cucharada de su jugo, la sal y la pimienta negra recién molida.
Sobre un trozo de papel manteca colocar un poco de puré.
Formar un rectángulo de 20 cm de ancho x 10 cm de largo x 2 cm de alto. Colocar en el centro, sin llegar a los bordes, láminas de salmón.
Ubicar en el centro un cilindro de queso (puede hacerse con una manga).
Arrollar junto con el papel manteca.
Retirar éste y cortar en porciones parejas.
Pasar por la harina, el huevo batido junto con la leche y el pan rallado. Finalmente, freír en abundante cantidad de aceite caliente hasta dorar.
Acompañamiento
Procesar una taza de hojas de rúcula, 1 diente de ajo, jugo de 1 limón, ½ taza de aceite de oliva, ¼ de chile picado, sal y pimienta negra recién molida. Se puede acompañar las croquetas con esta emulsión y con aceite de remolacha.