Ingredientes
Preparación
- Tamice la harina con un poquito de sal, sobre la mesa.
- Sume 100 gramos de manteca y córtela con dos cuchillos hasta convertirla en granitos gordos.
- Frote la mezcla rápidamente entre las manos para formar una "arena gruesa" (la manteca se habrá dividido en granitos chiquitos y parecerá "arena fina")
- Ponga todo en un bol y agréguele de a poco agua helada, mientras une con un tenedor. No debe humedecerse demasiado, he ahí el secreto del éxito
- Viértala sobre la mesa y únala rápido con los dedos.
- Estire 2/3 de la masa sobre la mesa enharinada. Forre un molde de 22 cm desarmable, enmantecado y enharinado.
- Mezcle el azúcar con la ralladura de medio limón y una pizca de canela.
- Rellene la masa con una capa de tajaditas finas de manzana.
- Espolvoree con parte de la mezcla de azúcar y rocíe con manteca derretida
- Siga alternando capas de manzana, azúcar y manteca derretida
- Estire la masa restante y cubra el relleno.
- Presione los bordes, recorte el excedente y hágale un repulgue prolijo
- Haga en el centro 4 incisiones para que escape el vapor.
- Cocine en horno caliente hasta que esté suavemente dorado.
- Desmolde y sirva el pastel tibio, ofreciendo aparte crema de leche batida a medio punto y apenas azucarada.
